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21 September 2011 @ 01:27 am
Y entonces un volcán hizo erupción regalo para Sini Malfoy! Pt 2  
Titulo: “Y entonces un volcán hizo erupción”
Regalo para:siniestramalfoy
Rating: NC-17
Sumary: Harry dormía plácidamente hasta que descubrió que su novio no estaba en la cama con él y que un volcán había hecho erupción… Todo lo que tuvo que sufrir por ello, lo tendrán que leer a continuación...
Advertencias: Slash; Lemmon; datos geográficamente incorrectos, situaciones increíbles e improbables…
Disclaimer: Existe una creadora de este potterverso, y se llama JK, la señora que lucra con esto. Yo, en mi humilde papel de fanática e intento de escritora, solo busco pasar un buen rato escribiendo y que los demás lo disfruten. No se ganará ni un knut partido por la mitad con esto.

Datos del Reto:


Reto #05
Acontecimiento:
Erupción del cordón del Caulli (Chile)
Fecha del Acontecimiento: Junio 2011
Rating máximo: Nc-17
Objeto/ Palabra/ Frases: pociones, lava, lluvia / "necesito esa lava, Potter"
Acción: Expedición "salvaje"


“Y entonces un volcán hizo erupción”



***


Cuando despertó, se sobresaltó al ver delante de él el enorme rostro marrón oscuro y enmarcado de hojas verdes brillantes.

—¡Qué demonios!

—Tú ser inglés –dijo entonces ese rostro, apartándose un poco, Harry, que se había puesto de pie de un salto pudo ver uno de aquellos enormes árboles doblado hacia delante, mirándolo.

—Y tú… tú eres un árbol –replicó Harry, preguntándose si es que había perdido la razón ya.

—Este chico es observador –replicó el árbol y a continuación escuchó una gran cantidad de carcajadas, giró en todas direcciones y vio a muchos más árboles rodeándolo.

—No sabía que estaba prohibido entrar a su bosque –dijo entonces Harry, hablando lentamente —, lamento haberlo hecho y ya me estoy marchando.

—No está prohibido hacerlo –explicó el árbol –somos nosotros los que lamentamos haberte asustado, sólo queríamos saludarte, hace muchos años que no vemos a un muchacho inglés…

—¿Y ustedes son…?

—Llevamos siglos aquí, pero antes, mucho antes, tuvimos familia en Inglaterra, hace mucho que no sabemos de ellos… probablemente ya duermen tranquilamente cómo árboles ordinarios.

—Oh… —Harry frunció el ceño –lo lamento.

—Es la ley de la vida, ¿verdad? –suspiró el árbol, levantándose un poco más, lo que hizo que Harry tuviera que doblar más el cuello para verlo. Otros árboles asintieron lentamente. —Tú amigo, el rubio, ¿vendrá pronto?

—No, no lo creo… pero sí quieren conocerlo… él sabe mucho de plantas y seguramente sabrá de…

—Nosotros no somos plantas –le interrumpió la voz de otro árbol, ésta sonaba mucho más jovial y rápida que la del primer árbol —, nosotros somos Eduxis.

—Ah… bueno, lamento la confusión.

—No hay problema, muchos nos confunden —le respondió el Eduxis más joven.

—¿Y vendrá pronto? —preguntó el primer Eduxis que le había hablado.

—No lo sé, supongo que luego de la cena… —Harry miró alrededor, el cielo estaba muy oscuro y todo parecía demasiado silencioso —, ¡Oh, Merlin! No me digan que me perdí la cena…

—¿Cena? —preguntó otro de los Eduxis, con voz más aguda.

—¡Rayos! —replicó Harry, mirando su reloj, eran la once y cuarenta minutos.

—¿Dónde? —preguntó el primer Eduxis que le había hablado, mirando alrededor, Harry no pudo evitar soltar una risita.

—Lo siento, fue solo una expresión… me he quedado dormido y ahora he perdido la cena.

—¿Tienes hambre? —preguntó otro de los Eduxis —, los humanos siempre consiguen comida en una de las habitaciones del lado oeste del edificio —explicó.

—Sí, tengo hambre, pero… —Harry se sintió un poco mal por Draco, seguramente esperando a que apareciese en el comedor y teniendo que justificarlo sin saber dónde se había metido.

—Te puedo indicar el camino —insistió el Eduxis con voz aguda.

—No, no es necesario, primero debo ir a mi habitación, quiero hablar con… —Harry frunció el ceño, escuchando unos ruidos extraños, como de gente avanzando por en medio de plantas a paso rápido.

—¡Oh, mira, están haciendo una excursión! —dijo entonces otro de los Eduxis, todos ellos voltearon a un punto, Harry no tenía la menor de lo que hablaban y se dedicó a mirar alrededor, entonces se dio cuenta que no tenía muy claro cómo regresar al edificio.

—Eh… Chicos, ya que ustedes pueden mirar más alto, ¿no podrían…?

—¡Mira allí está tu amigo! —le interrumpió el primer Eduxis —, qué bien… parece que harán un súper campamento.

—¿Qué? —Harry frunció el ceño, él qué pensaba que Draco podía estar preocupado por su ausencia y mientras tanto Draco estaba de paseo como si nada pasara.

—¡Oh… es muy mono! —dijo otro de los Eduxis con voz aguda y Harry entrecerró los ojos.

—¡Mono! —replicó, apretando los puños.

—¡Ya vienen, ya vienen! —dijo otro más pequeño, mientras todos los Eduxis giraban un poco, siguiendo a la comitiva.

Y entonces finalmente apareció Draco, seguido de unos cuantos chicos y chicas y un par de personas adultas. Todos llevaban antorchas en las manos y no parecían muy contentos.

—¡Allí está! —gritó entonces Draco, apuntando a Harry, a continuación lo repitió en español y todos avanzaron más rápido hacia el claro en el que Harry se encontraba, aún con los brazos cruzados y sin comprender mucho. —¡Devuélvanmelo! —rugió entonces Draco hacia los Eduxis, agitando un poco la antorcha —, no se lo pueden quedar, es mío.

—¿Tuyo? Draco… ¿qué…? —empezó a protestar Harry, aunque fue interrumpido por el Eduxis que le habló primero.

—No pensábamos tomarlo a la fuerza —interrumpió el primer Eduxis.

—Además él no está muy contento con ser tuyo —dijo el Eduxis más joven —, lo he escuchado discutir contigo.

—¡Cierto! —bramaron los demás Eduxis, Harry no había notado que eran tantos hasta que ellos protestaron.

—A ver, a ver —habló una mujer adulta que venía con Draco —, vamos, chicos, saben cómo es esto… el muchacho no quiere ir con ustedes, ¿verdad?

Harry miró a la mujer, luego a los Eduxis y finalmente a Draco, que estaba más pálido de lo normal, con la antorcha firmemente sujeta en una mano y la varita en la otra.

—¿Ustedes quieren que me quede con ustedes? —preguntó Harry con curiosidad.

—Siempre es divertido tener a alguien nuevo, Quercus llegó ya hace noventa años, ya no tiene nada nuevo que decirnos…

—¡Hey! —protestó el que seguramente era Quercus, un Eduxis alto y delgado.

—Es cierto —murmuraron varias voces más, y Harry sonrió un poco.

—Pero no obligamos a nadie a quedarse —continuó explicando el primer Eduxis —, algunos simplemente disfrutan tanto de nuestra compañía que quieren quedarse.

—Bueno… —empezó a decir Harry.

—¡Harry! —replicó Draco, interrumpiéndolo.

Harry volteó a mirar a Draco nuevamente, parecía aterrado.

—Decía que aunque es un honor que crean que puedo hacerles compañía… no es posible aceptar, tengo otras responsabilidades que cumplir y… bueno, ¿entienden, no?

Los Eduxis hicieron unos ruidos extraños que bien pudieron ser gimoteos o gritos, y Harry retrocedió un poco, pensando que tal vez serían atacados, pero un instante después el primer Eduxis que le había hablado se inclinó un poco y parecía sonreír.

—Gracias de todos modos por haber estado un rato por aquí…

—De nada —asintió Harry, sintió la mano de Draco en su muñeca, tirando de él hacia el bosque y se dejó llevar, agitando una mano y despidiéndose —, gracias a ustedes, la pasé bien…

Los Eduxis entonces se despidieron, agitando ramas y provocando que las hojas cayeran.

—No les hagas hacer eso —le reprochó otro de los adultos, mientras negaba con la cabeza.

—Lo siento —susurró Harry, bajando la mano y mirando ahora sí el camino.

Por un largo rato caminaron en silencio, a través del bosque, Draco no había soltado su muñeca y Harry se sentía un poco tonto por ser llevado de esa manera, pero no podía dejar de recordar su rostro pálido y la forma en que había ido a exigir que se lo devolvieran porque era «suyo».
Harry no había notado que se había internado tanto en el bosque, pues le pareció que había caminado menos distancia de ida que de vuelta.

—Los Eduxis —dijo entonces la mujer, ya cuando estaban muy lejos del lugar donde habían dejado a los Eduxis —, son criaturas muy complejas… son pacientes y viven muchos años y por ello siempre buscan tener alguien con quien hablar, que les plantee nuevas cosas en que pensar. Hay muchos que se han sentido curiosos acerca de ellos y han querido conocerlos, y muchos de ellos llegan a ser convencidos de quedarse a convivir con ellos… Es entonces en que su forma cambia y… —la mujer suspiró —, te conviertes en uno de ellos.

—Pero jamás por la fuerza —aseguró el otro hombre mayor que iba con ellos —, aunque a veces les cuesta un poco entender.

—Entonces… si te quedas a vivir con ellos y mutas en alguien como ellos…¿vives una gran cantidad de años?

—En efecto, es así —aseguró la mujer.

—Interesante…

—No es interesante —reprochó Draco, apretando más fuerte la muñeca de Harry —, no tiene nada de gracioso que te conviertas en un árbol.

—No son árboles, o plantas —corrigió Harry —, son Eduxis.

Draco se detuvo y lo miró fijamente, por un instante, antes de negar con la cabeza. Luego de eso siguieron andando en silencio, los chicos que iban detrás de ellos murmuraban contentos por la aventura que habían tenido y cuando llegaron a las puertas del edificio, se despidieron con un apretón de manos y una sonrisa en los labios.

—Haré que les lleven la cena a la habitación —dijo entonces la mujer, sonriéndole a Draco, antes de perderse por uno de los pasillos.

—Yo iré a hablar con el director, estaba ansioso de tener noticias —hizo un asentimiento y salió por otro de los pasillos.

—Vamos a la habitación, tienes que tomar un baño, cenar y dormir un poco —le dijo Draco, soltándolo por fin y guiándolo por el pasillo.

Harry se sentía demasiado confundido y abrumado para reprochar mucho más por el momento, así que lo siguió en silencio. La habitación tenía lámparas que colgaban del centro del techo y que iluminaban todo de una manera agradable.

Sin chistar ni reclamar, se metió al baño, se deshizo de la ropa y se metió bajo el chorro de agua caliente. Aquello se sintió muy reconfortante y además pareció devolverlo a la realidad, esa en la que Draco había buscado ayuda y salido en su búsqueda al creerlo perdido y en peligro. No pudo evitar sonreír.

Horas antes había estado dudando de la forma en que Draco lo quería y ahora veía en él una clara demostración.

Cuando salió de la ducha comprobó su reloj, era más de medianoche, oficialmente era el cumpleaños de Draco, y ni siquiera se había dado cuenta.

Se puso una toalla a la cintura y salió hacia la habitación, una nueva mesa con una cena para dos personas y una botella en hielo había aparecido cerca de la ventana, y aunque Harry tenía un poco de hambre, tenía una necesidad más apremiante.

Draco estaba junto a la ventana, mirando hacia el bosque de los Eduxis, con los brazos cruzados y el ceño fruncido. Harry caminó con pasos lentos hacia él y lo tomó de los hombros, sintió el cuerpo de Draco estremecerse un poco y supo lo nervioso que estaba.

—Así que… ya todos saben que soy tuyo —le dijo en voz baja.

Draco se encogió de hombros.

—Pensé que ya te habían convencido…

—Y entonces, si ya tenemos en claro que yo soy tuyo… supongo que nos falta aclarar que realmente tú eres mío.

—Sabes perfectamente que… —pero Harry no lo dejó continuar, giró a Draco con violencia, saltando sobre sus labios y besándolos con fuerza, mordisqueando el labio inferior y apartándose lo suficiente para que el mismo Draco fuera por más.

Sintió las manos de Draco sujetarse a su cuello y la forma en que su cuerpo lo empujaba, tratando de dirigirlo hacia la cama.

Por un momento se dejó empujar, hasta que estuvieron al pie de la enorme cama, entonces giró y empujó a Draco, y sin darle tiempo a protestar, se abalanzó sobre él, volviendo a devorar sus labios y acariciando sus hombros y sus brazos.

—Harry —gimoteó Draco, acariciando la espalda de Harry e inclinando un poco la cabeza para dejar que Harry siguiera atacando su cuello.

—No sabes lo que me has hecho sufrir, cayendo a un volcán y desapareciendo como si… —Harry se sentó a ahorcajadas sobre él y le sacó la camiseta, dejándolo con el torso desnudo, inmediatamente se inclinó nuevamente, besando esta vez su pecho, pasando la lengua a lo largo de la última costilla, hundiendo la lengua en el ombligo y resiguiendo la delgada línea de bellos que se perdían dentro del pantalón —, de sólo pensar que te había perdido…

—Lo lamento… —reconoció Draco, con voz jadeante, mientras levantaba las caderas para indicarle a Harry a qué sitio quería que llegara.

—No suenas sincero —le reprochó Harry, levantándose lo suficiente para bajarle un poco los pantalones a Draco, que gimoteó al sentir el aire sobre su erección.

—Yo no pensé… —Harry empezó a mordisquear aquel lugar entre la pierna y la cadera de Draco que sabía que lo volvía loco y Draco comenzó a gemir, sujetándose con una mano del cabello de Harry y con la otra de las sábanas. Harry sentía como Draco se removía, tratando de desprenderse de los pantalones, pero no lo dejó hacerlo.

—Oh, no, hoy no se hará solo lo que tú quieres —le recriminó Harry, dándole una palmada en la pierna, sintió a Draco removerse y lo escuchó lloriquear.

—¡Merlín!

—No, Draco, soy Harry… —le reprochó, alcanzando sus labios y dándole un beso, Draco se resistió durante un instante, antes de corresponderle, entonces Harry se apartó.

—Eres imposible —le replicó Draco por la broma anterior, Harry sonrió y se dejó caer un poco más, hasta llegar al a altura de la erección de Draco, que se erguía orgullosa y húmeda.
—Y tú estás ansioso —suspiró Harry, soplando sobre la erección de Draco y haciéndolo estremecerse nuevamente.

—Harry —gimoteó Draco —, por favor… ¿podrías…?

—¿Qué? —respondió Harry —¿hacer esto? —dijo antes de pasar la lengua por toda la erección de Draco.

—Oh…. ¡sí! Sigue…

—Mmm… —Harry empezó a repartir pequeños besos alrededor, subiendo incluso hasta el vientre, sin tocar nuevamente la erección, mientras Draco, seguramente incómodo con los pantalones hasta la mitad de sus piernas, se removía, buscando más contacto con aquella boca.
—¡Por favor! —repitió Draco y Harry sabía que estaba desesperado, pues Draco era demasiado orgulloso, incluso en la cama.

—Aún no estoy convencido —respondió Harry. Bajó un poco más y acarició un par de veces la erección de Draco, antes de bajar a los testículos, los cuales lamió y mordisqueó, haciendo que Draco estuviera mucho más ansioso aún.

—¡Eres un desgraciado! —dijo entonces Draco, y Harry soltó una risita por aquel insulto, en tanto le levantaba las piernas un poco, para tener acceso a aquel lugar al que quería llegar.

»Podrías al menos dejarme quitar esos tontos pantalones —siguió protestando Draco.

—Pero te ves muy bien con ellos —le respondió Harry, dándole una mordida a la parte interna de la pierna de Draco y empujando sus piernas hacia delante, de tal manera que quedara más expuesto.

—Dioses… ¡Harry! —gritó Draco cuando la lengua de Harry llegó a aquel lugar, rondando la rosada entrada y empujando un poco.

Harry sabía, tras tanto tiempo, como manejar el cuerpo de su novio, y no dudó en emplear todos sus conocimientos acariciando, lamiendo y mordisqueando, mientras Draco se volvía agua entre sus manos.

—¡Por favor! ¡Merlín!, ¡Harry! —gritaba Draco, tratando de sujetarse del cabello de Harry y de la cama —¡Basta!... ahhhh Si no vas a hacerlo, no me provoques.

—¿En serio? ¿Quieres que pare? —le retó Harry.

Draco tardó un momento en responder, pero finalmente lo hizo.

—No…

—Mejor, ¿Qué tal si ahora hablamos de lo desconsiderado que fuiste dejándome creer que algo malo te había pasado? —preguntó Harry, apartándose un poco más de él y quitándose la toalla de la cintura, estaba tan excitado que sabía que no aguantaría mucho más tiempo antes de clavarse en él.

—Lo sie… —Harry presionó sus dedos un poco más adentro, girándolos de aquella manera que hacía que el cuerpo de Draco se arqueara.

—No te escuché —recriminó Harry, ya completamente desnudo, acercándose a los labios de Draco.

—¡Lo siento! —Draco se arqueó nuevamente —¡Demonios! Hazlo de una maldita vez porque sino yo…

Harry sonrió más ampliamente.

—¿Tú?

—Oh… Dioses, por favor, Harry, ya, ya…

—Ya casi, cariño —le dijo, dándole un beso en la frente.

Los ojos de Draco, turbios por el deseo se posaron en los de él. En ese momento Harry podía sentir como Draco desnudaba su alma, y un escalofrío le recorrió el cuerpo.

—Harry… —gimió Draco, arqueándose nuevamente —, soy tuyo, solo tuyo… y lo siento, muchísimo —le dijo entonces Draco, antes de levantar el rostro los suficiente para alcanzar sus labios y besarlo con rabia y fuerza.

—Draco —Harry se sintió como su cuerpo era licuado con aquel beso y aquellas palabras y levantó un poco más las piernas de Draco, ayudándolo a librarse por completo de los pantalones y la ropa interior, hasta tenerlo completamente desnudo debajo de él.

—Sí —suspiró Draco, cerrando los ojos cuando Harry se hundió en él. Harry sintió los dedos de Draco presionando sobre sus hombros y volvió a besarlo, en tanto empezaba a moverse rápidamente.

—Dios… estás tan… —gimoteó Harry, envuelto en un espiral de sensaciones que lo estaban catapultando hacia uno de los orgasmos más violentos de su vida.

—¡Sí! —Draco empezó a moverse debajo de él con la misma desesperación, gritando cosas como “más rápido y más fuerte” y Harry lo complació, empujándose contra él una y otra vez, apretándose contra su cuerpo, mordiendo su cuello y sus hombros y sintiendo las uñas de Draco clavarse en su espalda hasta hacerle doler.

Cuando el orgasmo los alcanzó, ambos se sujetaban con fuerza el uno del otro y se mordieron los labios por la desesperación, ahogando sus gritos.

Harry aún no se apartó del cuerpo jadeante de Draco, mientras trataba de recuperarse. Y entonces Draco lo dijo:

—Te amo —confesó, mientras con una mano le acariciaba la nuca.

Harry levantó la cabeza y miró a Draco, sorprendido de aquella declaración, en la mirada de Draco había un poco de temor, y Harry lo comprendió. Sonrió y se inclinó para besarlo.

—Yo también te amo —le aseguró, cuando se apartó de Draco, éste sonreía ampliamente también.

Ambos se miraron un momento más, antes de romper en carcajadas, aquella había sido una de aquellas ocasiones memorables.

—Feliz cumpleaños, por cierto —le dijo Harry cuando las risas cesaron.

—¡Cierto! Ya es mi cumpleaños —recordó Draco.

—Sí, lo es, pero tu regalo está en casa.

—¿En casa? —preguntó Draco, arrugando un poco la nariz.

—En casa, señor, quien lo manda a andarse yendo a buscar volcanes en erupción en lugar de quedarse en casa, con su fantástico novio, a celebrar.

Draco sonrió un poco más y se acercó a Harry.

—Creo que en casa también dejé al fantástico novio.

—Tonto —le recriminó Harry, dándole un golpe en la pierna, mientras Draco rompía en carcajadas.


***

7 de junio de 2011, Parque Nacional Puyehue, Chile


—Algún día deberíamos volver por aquí —dijo Draco, mientras consultaba su reloj de pulsera.
Harry, que sostenía el traslador con una mano y el maletín de viaje con la otra mano, lo miró intrigado.

»Es un sitio bonito, ¿no crees?

—Sí, es cierto. Y el director Hernández es un tipo bastante amable también —aceptó Harry, contabilizando que ya faltaba menos de dos minutos para partir.

Harry miró alrededor, al fondo aún el volcán estaba lanzando cenizas y sabía que los transportes muggles estaban afectados por ello, agradeció que los trasladores aún pudieran funcionar allí.
Habían pasado un par de días más recolectando un sinfín de elementos del volcán y durmiendo en la habitación que el director Hernandez les había habilitado; además de cenando con los demás profesores y paseando por el lugar, un privilegio, según le había explicado Draco, casi único, pues la escuela y la zona sub-volcanica del Parque Nacional de Puyehue no era abierta al público. Harry hasta había aprendido algunas palabras en español, aunque le dio pena no poder volver a hablar con los Eduxis, le habían parecido simpáticos y no los consideraba peligrosos, pero Draco y los demás de la escuela le recomendaron que no se acercara más a ellos. En realidad había sido un paseo bastante interesante y nada que hubiera esperado días atrás, cuando fue despertado en medio de la madrugada.

Y de pronto Harry recordó el inicio de esa aventura.

—Hey, Draco, ¿dónde están Starrif y su asistente?

—¿Quién? —preguntó Draco, fingiendo no saber nada del asunto.

—Sabes quien —replicó Harry.

—Ah… creo que se quedaron con los Eduxis.

—¡Draco!

—Nah, ¿cómo crees? Recibieron la alerta de que algo importante estaba por suceder y se marcharon no bien llegamos a la escuela.

—¿Otro volcán?

—No, no lo creo…

—¿Y tú no vas tras lo que sea que está pasando?

—No, yo quiero pasar unos días de descanso con mi fantástico novio.

—¿Así?

—De preferencia sin movernos de la habitación… se me han ocurrido unas cosas.

Harry sonrió ampliamente.

—No puedo esperar a ver qué cosa se te ha ocurrido ahora.

Draco pareció querer decir algo, pero en ese momento un tirón en el estómago lo hizo dejar de prestar atención, mientras avanzaban de vuelta a casa.


*****

Cochin, India, 7 de junio 2011, 3:00 AM

—Profesor, ¿está usted seguro que su contacto dijo que este era el punto donde los Lobalug3 se aparean? —preguntó la asistente de Starrif, mientras tiritaba de frío dentro de la burbuja que se hundía cada vez más en el óceano.

—¡Claro! —asintió entusiasmado el profesor Starrif, mientras, ayudado de los hechizos de luz, miraba hacia el lugar oscuro en el que se hundían, con la esperanza de al fin encontrar una colonia de Lobalugs.

La asistente miró desconfiadamente hacia el interior del océano y luego a su block de notas, no había nada que hiciera referencia a que los Lobalugs se aparearan allí y se preguntó qué tan certero sería su contacto o si es que pasarían tantos días congelados en el océano por nada.

A miles de kilómetros de distancia, Draco, metido en una tina de agua caliente, recostado sobre el fuerte pecho de Harry, sonreía pensando en cuánto tiempo tardaría Starrif en darse cuenta de que había sido engañado y si en el proceso pescaría un buen resfriado.

****

FIN



1 Heiliger Gott Santo Dios
2 por qué siempre me tengo que encontrar con este muchacho engreído.
2 (señorita asistente)
3 Lobalug El lobalug se encuentra en el fondo del mar del Norte. Es una criatura simple, de veinticinco centímetros de largo, que está compuesta de una trompa gruesa y una bolsa de veneno. Cuando lo amenazan, el lobalug contrae su bolsa de veneno y echa un chorro sobre su atacante. La gente del agua emplea al lobalug como arma y se sabe que algunos magos le extraían el veneno para usarlo en pociones, aunque hoy esa práctica está estrictamente controlada (AF).


 
 
 
HelenaDaxhelenadax on September 21st, 2011 10:36 pm (UTC)
Me ha gustado mucho la profesión de Draco, nunca había leído nada así y la verdad es que le pega un montón. Y también fue interesante lo de la escuela en el interior del volcán, muy buena idea ^^ La verdad es que pobre Harry, entiendo que se enfadara XD
Zafyzafy_drac on October 17th, 2011 06:37 pm (UTC)
Holas.. Gracias por el comentario... La profesión de Draco, ¿verdad que le queda bien? jajaja...

Un beso
almarosansalmarosans on September 22nd, 2011 02:39 am (UTC)
Tu forma de escribir se me hace conocida, pero igual me equivoco, ya veremos.

Lo que si se, es que el fic es muy bueno!

Me tuvo medio angustiada y por un momento muy enfadada con Draco, me pareció muy desconsiderado con Harry, así que creo que de verdad merecía un escarmiento mas grande, ese sustote de pensar que le pasó algo malo y después que lo secuestraron, no es para menos!

Pero todo termina bien y eso es lo importante, me quedo con una enorme sonrisa!

Besos!
Zafyzafy_drac on October 17th, 2011 06:38 pm (UTC)
¡Hola!

Me pregunto si es que habrás adivinado al final quién era la que escribió... Pero me alegra que te haya gustado y que te haya mantenido como que en angustia por un ratito al menos. Sí, Draco se merecía mínimo el susto por lo que había hecho... XD

mekare_nuance: harrymekare_nuance on September 25th, 2011 11:48 am (UTC)
Pobre Harry, normal que se enfadara. Pero fue muy emocionante leer todo el camino al volcán y esa tensión de que habría pasado con Draco. Me gustó mucho la escuela, me recordó a "Viaje al centro de la tierra" o la Atlántida. Es fantástico. Y los Eduxis son muy simpáticos, aunque comprendo el peligro, a este paso Harry acabará como Hagrid XD

Esta profesión de Draco es genial.

Bss
Zafyzafy_drac on October 17th, 2011 06:40 pm (UTC)
HOlas...

Gracias por tu comentario. Harry tenía razón en enfadarse, como dices... Yo me enamoré de los Eduxis, creo que me los voy a usar para otro fic más también. XD

Un beso

Siniestra Malfoy: WTFsiniestramalfoy on September 28th, 2011 12:16 am (UTC)
AHHHH!!! No puedo creer haber sido tan despitada para perderme esto! Acabo de encontrarlo, pero en cuanto lo lea volveré a comentar *chillido de emoción :D*
Siniestra Malfoy: Love-fangirlsiniestramalfoy on September 28th, 2011 12:56 am (UTC)
Ahora sí :D!

Autor anónimo, me encantó cómo tomaste el reto! La idea de los Eduxis la encontré demasiado genial, me recordaban un poco a los que salían en ESDLA. Aunque así de divertidos es fácil imaginar transformarse en ellos ^^

Me gustó lo de que Harry sufriera por preocuparse por Draco, y que el rubio sufriera lo mismo cuando Harry estaba con los Eduxis, fue la forma perfecta de devolverle la mano xD
Y al igual como decían Helena y Mekare, la profesión de Draco calza perfectamente con él :)

Muchísimas gracias por haber tomado el reto y de que la idea haya salido tan tan genial :)!
<3<3

PD: lo de que Draco le dijera a Harry que estaba enojado por no dormir ni comer me mató... porque es exactamente lo que pasa con uno de mis amigos cuando no come ni duerme xD
Zafyzafy_drac on October 17th, 2011 06:45 pm (UTC)
¡Hola!

Oh.. estoy tan contenta de que te haya gustado. Era todo un reto este reto jajaja, por lo menos para mí, y me gustó mucho hacerlo. Hacía tiempo que no escribía DRARRY y esto me ha ayudado a retomarlo, así que gracias a ti también.

Lo de que Draco le dice a Harry que si no ha comido y dormido... ¡yo también tengo un amigo así! y cuando le digo se enfada más el pobre, hasta que lo alimentan y ya, se vuelve nuevamente un pan de Dios...

Y bueno, sobre la profesión de Draco, iba a ponerle fabricante de pociones, pero no sé.... de pronto se me ocurrió esto y qué bien que les haya gustado.. XD

Un beso y un abrazo para ti, XD
Lalixlalix_4ever on September 28th, 2011 06:24 pm (UTC)
WOW! Esto es buenísimo!!
Soy chilena así que me ha encantado un montón lo de la escuela en puyehue! Además que la profesion de Draco, su entusiasmo, su relación con Harry todo es demasiado creible!!
Ojalá alguna vez te animes a escribir más sobre esta escuela, sería muy divertido!! xd

Un beso y gracias por compartir!! ^^
Zafyzafy_drac on October 17th, 2011 06:48 pm (UTC)
¡Hola!

Oh.. no sabes la ayuda que necesitaba para escribir esto de parte de alguien de Chile, por eso puse que hay datos inexactos, porque descubrí que soy un tanto ignorante con respecto a la geografía y los lugares de su país. Pero me alegra mucho que haya gustado y que no haya cometido ningún error garrafal XD...

La escuela... quién sabe, tal vez algún día Harry y Draco se animan a volver allí; claro que Draco no lo dejará asomarse al bosque al pobre Harry...

Besos
Cydalima: Approvesmotoko_cydalima on October 21st, 2011 11:28 pm (UTC)
¡Zafy! Como siempre, ha sido una delicia leer algo tuyo (: Estuve intentando leer el fic toda la semana pero por una u otra razón no pude >.< hasta ayer en la noche. Vengo a comentar :D

Para empezar, debo felicitarte por escribir tan buen fic, ¡me gustó! Aunque he de decir que esperaba algo más, no sé, ¿oscuro? cuando Draco desaparece y todo lo que Harry debe pasar para encontrarlo. Lo de la escuela dentro del volcán fue muy original. Creo que yo, de haber estado en el lugar de Harry, también me habría enfadado con Draco, pero tiene ese lado lindo ver lo mucho que se preocupan el uno por el otro. Y los Eduxis me recordaron a los Ents ♥

Y pobre Starrif xD aunque me da risa también. Ah, Draco, al final siempre te sales con la tuya, pequeño dragón.

Sólo tengo una queja: el alemán no es un idioma tan duro ;3; se verdad, es bonito. Cuando escuchas el húngaro, el alemán es un idioma que parece que te susurra palabras de amor al oído jajajajaja. Gut, gut, viel gut, ich liebe diese Fanfic ;)
Riruyu: Drarryriruyu on November 2nd, 2011 06:01 am (UTC)
Muajaja, Draco sí que es malévolo, mira que mandarlos a dónde se les iba a congelar hasta.... el alma XD

Maravilloso fic, muy bien estructurado, Draco tan obsesionado con su trabajo que se olvida de él y Harry tan apasionado capaz de siempre domar al Dragón XD

Besos!!